
Cáritas Interparroquial de Arousa acaba de presentar su Memoria 2024, que recoge un total de 24.699 intervenciones realizadas a lo largo del año y la participación directa de 1.524 personas en los distintos programas sociales. La entidad constata un aumento en las situaciones de vulnerabilidad, especialmente entre personas mayores, mujeres solas y familias con bajos ingresos.
En los últimos cinco años, Cáritas Arousa ha observado un crecimiento sostenido en la demanda de ayuda social. El documento está disponible en este enlace.
Cronificación de la pobreza
La memoria 2024 de Cáritas Arousa refleja un incremento sostenido en la actividad social respecto a ejercicios anteriores. En 2022 se registraron más de 20.000 intervenciones en todos los servicios en marcha, mientras que en 2024 la cifra ha superado las 24.500, lo que supone un incremento del 22,5 % de acciones realizadas. Este aumento no solo evidencia una mayor demanda de ayuda, sino también una intensificación de las situaciones de exclusión social. El número de personas atendidas se mantiene en los años 2023 y 2024, lo que confirma una tendencia preocupante de cronificación de la pobreza, aislamiento social y dificultad para acceder a vivienda y empleo digno.
El Comedor Social fue uno de los recursos más utilizados, con 15.087 comidas servidas, principalmente a personas de entre 36 y 65 años. En paralelo, el servicio de Comedor sobre Ruedas distribuyó 3.106 menús a domicilio a personas con movilidad reducida, problemas de salud o que viven aisladas. A través del área de atención primaria se ofrecieron ayudas para cubrir necesidades básicas en vivienda, alimentación, salud, desplazamientos o higiene, muchas veces en coordinación con los servicios sociales municipales.
El Centro de Acogida San Cibrán ofreció alojamiento y acompañamiento en 2024 a 29 personas en situación de sin hogar, con perfiles diversos procedentes tanto de España como de hispanoamérica y el norte de África. Además, el área de atención psicológica atendió a 58 personas, en su mayoría mujeres que acudieron por ansiedad, duelo o situaciones de soledad prolongada.

Formación y empleo como vía de inclusión
Un total de 272 personas participaron en programas de empleo, muchas a través del proyecto Laborando Caló, dirigido a la comunidad gitana y personas inmigrantes. La formación ocupacional permitió que 63 personas obtuvieran certificados profesionales en sectores como atención sociosanitaria, limpieza, almacén, comercio y restauración, mejorando sus oportunidades de inserción laboral.
La memoria también refleja el esfuerzo económico que supone esta intervención social. Cáritas Arousa invirtió 462.008 euros a recursos. Los ingresos, que alcanzaron los 480.538 euros, procedentes de subvenciones públicas y privadas, aunque la aportación de socios, colectas y donaciones sigue siendo clave para sostener los programas.
Llamamiento a la colaboración
Desde la entidad se alerta de la cronificación de la pobreza y del aumento de la demanda social. Personas y familias que no consiguen vivienda, que no pueden calentar su hogar, familias que no logran cubrir sus necesidades básicas de alimentación o jóvenes sin oportunidades laborales que no consiguen estabilidad y autonomía.
“Detrás de cada cifra hay vecinas y vecinos nuestros que lo están pasando mal en silencio. Gente mayor que vive sola, personas que no pueden pagar el alquiler o familias que apenas tienen para comer. Lo que hacemos en Cáritas es posible gracias a la colaboración de muchas personas de Arousa. Por eso pedimos que nadie mire hacia otro lado. Hoy más que nunca, necesitamos sumar solidaridad y compromiso local”, señaló Mar Viqueira, directora de Cáritas Interparroquial de Arousa.
Ante esta realidad, Cáritas hace un llamamiento a la ciudadanía de Arousa para colaborar desde el voluntariado o la donación. La implicación de la comunidad es fundamental para sostener una red de apoyo cercana, profesional y comprometida con las personas.








