
El Centro Social de la Sagrada Familia acogió la presentación de las Escolas Deportivas Na Pegada, un proyecto que permitirá a niños y niñas de familias en situación de vulnerabilidad practicar deporte en un entorno educativo e inclusivo. La iniciativa, en la que colabora estrechamente con el programa Familia Educa de Cáritas Diocesana de Santiago, abrirá sus puertas el próximo 1 de octubre y contará con la participación de unos 65 menores de entre seis y once años.
El deporte como herramienta de integración
Durante el acto de presentación, Ramón Iglesias, director de Escolas Deportivas Na Pegada e impulsor del proyecto, destacó que lo esencial no son las habilidades deportivas de los participantes, sino el valor integrador de la actividad. “Lo más importante de estas actividades es que les sirvan a los niños para integrarse en la sociedad. A ellos y a sus familias. El deporte, y lo que lo rodea, une mucho”, afirmó.
Pilar Farjas, directora de Cáritas Diocesana de Santiago, subrayó la dimensión educativa y social de la propuesta. “Ofrecer deporte va más allá del ejercicio físico. Es fundamental para la salud, pero aún más desde la perspectiva socioeducativa y de integración. Integrar a los niños no es solo que pasen de curso, también es facilitar su proceso de identidad, participación y sociabilización. El deporte colectivo es una estrategia muy potente para ellos y sus familias”.

Gratuidad y apoyo a las familias
Las Escolas Deportivas Na Pegada incluirán entrenamientos de fútbol, baloncesto y judo en un polideportivo renovado. Los menores participarán dos días por semana y se organizarán por grupos de edad para favorecer un aprendizaje adaptado. El modelo se inspira en la experiencia de la Fundación Brafa en Cataluña, que combina la práctica deportiva con competencias personales y sociales, en estrecha colaboración con las familias.
El proyecto garantiza la gratuidad total y proporciona equipaciones y material deportivo para que todos los niños puedan participar en igualdad de condiciones. Además, se ofrecerán actividades complementarias como excursiones y visitas culturales, reforzando su proceso de integración y convivencia.
Valores por encima de la competición
Na Pegada no busca trofeos ni objetivos competitivos. Su prioridad es que los menores aprendan a convivir, desarrollen la autoestima y establezcan lazos de amistad en un entorno seguro. Cáritas resalta que iniciativas como esta son fundamentales para acompañar a familias en riesgo de exclusión, apoyando no solo la educación escolar, sino también el crecimiento personal y comunitario.









