Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela ha concluido un intenso fin de semana de formación y promoción del voluntariado con iniciativas en las tres ciudades de la provincia (Santiago, A Coruña y Pontevedra). Cada acto ha puesto de manifiesto la alegría de encontrar en los voluntarios el rostro concreto de la caridad y el compromiso de una Iglesia cerca de las personas necesitadas. En palabras inspiradas por Fratelli tutti y la encíclica Dilexit nos, el amor cristiano sin límites impulsa estos encuentros para reforzar nuestra fraternidad practicada.

En Santiago de Compostela tuvo lugar un Encuentro de Voluntarios en el Monasterio de San Martiño Pinario. Alrededor de setenta voluntarios participaron en esta jornada de convivencia, que contó con la presencia del arzobispo de Santiago, D. Francisco J. Prieto; la directora de Cáritas Diocesana, Pilar Farjas; y el director de la Cáritas Interparroquial de Santiago, Carlos Juiz, entre otros. Durante la mañana se realizaron diversas actividades participativas diseñadas para favorecer el reencuentro, el diálogo y el refuerzo de la comunidad entre voluntarios de distintas parroquias.  Por la tarde muchos prolongaron la jornada visitando el Museo Diocesano de San Martiño, cerrando así un día de acercamiento y amistad. Fue una cita dinámica y cercana, donde se recordó que el voluntariado convierte la asistencia en acompañamiento.

En A Coruña se vivió una intensa jornada de encuentro y formación con la participación de 70 personas, representando a más de la mitad de las Cáritas integradas en la interparroquial. La actividad comenzó con la presentación del Plan Pastoral Diocesano, centrada en los objetivos más directamente vinculados a la acción de Cáritas. Seguidamente se desarrolló una mesa de experiencias sobre acogida, acompañamiento y actividades realizadas con personas migrantes y jóvenes de un colegio. Para completar la formación, Adrián Borrajo, abogado experto en extranjería, hizo un análisis sobre la situación actual de las personas migrantes. Los talleres y dinámicas de grupo permitieron a los voluntarios compartir experiencias, fortalecer los lazos comunitarios y acercar la acción de Cáritas a la vida cotidiana, reforzando la convicción de que cada gesto nace del amor fraterno y multiplica su impacto en la comunidad.

 

Por su parte, Cáritas Interparroquial de Pontevedra instaló el domingo una carpa informativa en el claustro exterior del Monasterio de Lérez, coincidiendo con la festividad de San Benitiño de Invierno. Durante todo el día las personas que se acercaron tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano la labor social de Cáritas, a quiénes se acompaña, dónde están presentes y cuáles son los proyectos actualmente en marcha. El espacio abierto permitió compartir y dialogar con la ciudadanía sobre la realidad social que vive la ciudad cada día, reforzando el compromiso comunitario con las personas más vulnerables. Con este gesto Cáritas destacó que no se trata solo de hacer cosas por los demás, sino de manifestar el amor primero recibido, dando rostro humano y cercano a cada iniciativa solidaria.

 

Cáritas Diocesana de Santiago quiere trasladar un profundo agradecimiento a todas las personas voluntarias que han hecho posible este fin de semana de formación y fraternidad. Su entrega generosa, inspirada por la caridad y el amor, hace visible en nuestra sociedad el rostro de la misericordia y fortalece la misión común de la entidad.