El 16 de noviembre la Iglesia celebra la IX Jornada Mundial de los Pobres, instituida por el Papa Francisco. Esta edición se enmarca en el Jubileo de la Esperanza 2025, fomentando la esperanza en el compromiso con quienes viven la pobreza, la soledad o la exclusión.

El mensaje del Papa subraya que la esperanza es una fuerza transformadora que nace del encuentro con Cristo y que se convierte en caridad cuando impulsa a actuar por el bien común. “Las personas empobrecidas pueden convertirse en testigos de la esperanza que buscamos, porque en ellas se hace visible el amor de Dios que se hace carne, sufrimiento y amor en medio del mundo”.

Desde Cáritas Diocesana de Santiago se anima a las comunidades, parroquias y grupos a celebrar esta jornada como una oportunidad para implicarse con quienes más sufren, construyendo juntos signos de esperanza. Esta llamada implica reconocer también nuestras propias pobrezas, discernir qué nos impide amar y abrir espacios de encuentro donde todas las personas tengan cabida.

La celebración del 16 de noviembre, coincidiendo con el XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario, se presenta como una fiesta de la fraternidad y la comunión, un momento para agradecer, acompañar y renovar el compromiso cristiano frente a la indiferencia. En palabras del Papa, “la esperanza transforma el corazón humano en tierra fértil, donde puede brotar la caridad para la vida del mundo”.

Con esta Jornada, Cáritas en la diócesis de Santiago reafirma su compromiso de estar al lado de las personas en situación de vulnerabilidad, promoviendo una sociedad más justa y solidaria.