Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela y la Fundación María Esperanza Rubido Romero han firmado un convenio de colaboración destinado a apoyar a personas y familias en situación de exclusión residencial, fortaleciendo así el trabajo conjunto de ambas entidades en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.
El acuerdo contempla una aportación económica por parte de la Fundación María Esperanza Rubido Romero para el desarrollo de las actuaciones que Cáritas llevará a cabo durante el ejercicio 2026 en el ámbito de la acogida temporal y el acompañamiento social de personas que atraviesan graves dificultades de acceso a la vivienda.
A través de este convenio, la Fundación contribuye al sostenimiento de la red de viviendas de acogida temporal de Cáritas Diocesana de Santiago, un recurso destinado a familias y personas que se encuentran en situaciones como desahucios, pérdida de vivienda o imposibilidad manifiesta de acceder a una solución habitacional digna.

EL convenio fur rubricado por la directora de Cáritas Diocensa de Santiago, Pilar Farjas y María Jesús Forján, presidenta del patronato de la Fundación María Esperanza Rubido Romero.
Estas viviendas ofrecen no solo alojamiento temporal, sino también cobertura integral de los gastos asociados a la estancia, incluyendo suministros básicos, alimentación, productos de higiene y limpieza, mantenimiento de los inmuebles, equipamiento doméstico y otras necesidades esenciales que favorecen unas condiciones de vida adecuadas.
La directora de Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela, Pilar Farjas, agradeció el compromiso de la Fundación y destacó la importancia de sumar esfuerzos para acompañar a quienes más lo necesitan. «La vivienda es mucho más que un techo. Es un espacio de seguridad, estabilidad y dignidad desde el que las personas pueden reconstruir sus proyectos de vida. Este convenio nos permite seguir acompañando a familias que atraviesan situaciones especialmente difíciles y ofrecerles una oportunidad real para recuperar su autonomía e integrarse plenamente en la comunidad», señaló Pilar Farjas.
Subrayó además que la labor de la entidad va más allá de la cobertura de necesidades básicas. «Nuestro trabajo consiste en estar al lado de las personas, escucharlas, acompañarlas y ayudarles a desarrollar las capacidades y recursos necesarios para superar situaciones de exclusión. Gracias a colaboraciones como esta podemos reforzar un modelo de intervención que pone a la persona en el centro y apuesta por la promoción integral y la recuperación de la dignidad», afirmó.
Por su parte, la Fundación María Esperanza Rubido Romero reafirma con esta iniciativa su compromiso con la defensa de los derechos y la dignidad de los colectivos más vulnerables, así como con la promoción de su plena integración social, educativa y laboral.
El convenio tendrá vigencia durante el año 2026 y su ámbito de actuación se extenderá a la comarca de Santiago de Compostela. Además de la aportación económica, el acuerdo establece mecanismos de seguimiento y evaluación que permitirán conocer el impacto social de las actuaciones desarrolladas.
Con esta alianza, ambas entidades refuerzan su colaboración para construir una sociedad más justa e inclusiva, ofreciendo respuestas concretas a una de las problemáticas sociales más preocupantes en la actualidad, el acceso a una vivienda digna y adecuada.










