Cáritas Diocesana de Santiago ha puesto en marcha una nueva casa de acogida situada en la Casa Sacerdotal de San Lázaro, en la capital compostelana, un recurso destinado a ofrecer alojamiento temporal y acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad o emergencia habitacional.
El inmueble, cedido por el Arzobispado de Santiago, ha sido acondicionado para su uso como recurso residencial dentro de la red asistencial de la entidad. La nueva casa dispone de 10 plazas de acogida y ya está siendo utilizada para dar respuesta a situaciones urgentes de falta de vivienda, ofreciendo un espacio digno desde el que iniciar procesos de acompañamiento social y reconstrucción personal.
La bendición de las instalaciones tuvo lugar hoy en un acto presidido por el arzobispo de Santiago, D. Francisco José Prieto Fernández, quien estuvo acompañado por la directora de Cáritas Diocesana de Santiago, Pilar Farjas, y por el director de la Interparroquial de Santiago, Carlos Juiz, además de trabajadores y voluntarios de la entidad.
Durante el acto, el arzobispo destacó el valor de este nuevo recurso como expresión concreta del compromiso de la Iglesia con las personas más vulnerables. “Esta casa es un signo de esperanza y de fraternidad. La Iglesia quiere estar cerca de quienes atraviesan situaciones difíciles, ofreciendo no solo un techo, sino también cercanía, acompañamiento y dignidad”, señaló.
Asimismo, subrayó que la cesión de este inmueble responde a la voluntad de poner los recursos de la Iglesia al servicio de quienes más lo necesitan: “Cuando abrimos espacios como este estamos recordando que nadie puede quedar al margen y que nuestras comunidades están llamadas a ser hogares abiertos, especialmente para quienes viven momentos de fragilidad”.
La vivienda, principal factor de exclusión
La puesta en marcha de esta nueva casa de acogida responde a una realidad social cada vez más preocupante. Según datos del último informe de la Fundación FOESSA, la vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de desigualdad y exclusión social también en Galicia.
El 26 % de los hogares gallegos presenta algún indicador de exclusión residencial. Más de 78.000 hogares (el 7 %) soportan gastos excesivos de vivienda, lo que los sitúa por debajo del umbral de pobreza severa tras pagar alquiler o hipoteca. Además, unas 160.000 personas viven en situación de vivienda insegura y cerca de 170.000 lo hacen en condiciones de insalubridad, hacinamiento o mala habitabilidad.
Entre 2018 y 2024, el precio de la vivienda en Galicia aumentó un 21 % y el del alquiler un 28 %, situándose la cuota media en 732 euros, muy por encima del crecimiento de los ingresos reales.
Esta situación también se refleja en la realidad que acompaña Cáritas Diocesana de Santiago. El 29 % de los hogares atendidos por la entidad presentan algún tipo de exclusión residencial, un dato que ha crecido ocho puntos desde 2018.
Desde Cáritas se advierte de que se ha consolidado una auténtica emergencia habitacional que vulnera derechos fundamentales, por lo que consideran necesaria una respuesta urgente, valiente y coordinada por parte de toda la sociedad y de las administraciones públicas.
Un recurso para acompañar procesos de inclusión
Cada año, un total de 826 personas fueron acogidas en recursos residenciales gestionados por Cáritas Diocesana de Santiago, que incluyen viviendas familiares, recursos para personas sin hogar y dispositivos de acogida para personas mayores en situación de vulnerabilidad.
La apertura de este nuevo espacio en San Lázaro refuerza la red de acogida de Cáritas en la diócesis de Santiago, que combina alojamiento temporal con acompañamiento social personalizado para favorecer procesos de inclusión y acceso a una vivienda digna.










