En el programa de Empleo fueron atendidas 1.621 personas
Durante un acto que presidió el arzobispo fueron entregados los diplomas de los cursos de formación
Un total de 586 personas se favorecieron de la inserción laboral después de haber asistido a cursos organizados por Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela-Interparroquial de Santiago a través del programa de Empleo e Inmigración. Estos datos fueron hechos públicos durante un acto en el que fueron entregados los diplomas a los alumnos que asistieron a estos cursos y que se celebró en dependencias de San Martín Pinario contando con la presencia del conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González, el arzobispo de Santiago, monseñor Francisco Josè Prieto , la directora de Cáritas Diocesana, Pilar Farjas Abadía y el director de Santiago, Carlos Juíz
Más mujeres que hombres
En este programa fueron atendidas 1.621 personas de las que 921 fueron nuevos usuarios, de ellas el 69% mujeres-1.116-, y el 31%-505- hombres. Durante la presentación de estos datos se hizo hincapié en la actividad formativa para personas en situación irregular administrativa, así como en el programa de Arraigo por Formación, a través de un convenio con la Xunta de Galicia y que supuso “implementar acciones específicas adaptadas a cada persona”, mencionándose también que “la vulnerabilidad tiene rostro de mujer”
Estos cursos de formación estuvieron relacionados con materia de limpieza, hostelería, comercio, almacén, ayuda a domicilio, atención , lengua y cultura gallega, informática y cuidados de la infancia, entre otros
La labor de Cáritas
De la presentación del acto se encargó Carlos Juiz director de Cáritas Diocesana-Interparroquial de Santiago, que hizo extensiva su gratitud a “tantas personas que desde diferentes ámbitos colaboran con nosotros para desarrollar una amplia programación en temas formativos”.
La directora de Cáritas Diocesana, Pilar Farjas, agradeció la colaboración de todo el mundo para poder desarrollar los proyectos recordando a las mujeres y hombres atendidos .Señaló que este trabajo formativo- con la participación de 543 personas- era el camino para la justicia y alcanzar un adecuado nivel de vida. Destacó el trabajo que se lleva a cabo en colaboración con las administraciones públicas “sin las que no se podrían desarrollar muchos proyectos”.
El arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto, mencionó el trabajo desarrollado por los agentes insistiendo que el camino para los que asisten a los cursos no es fácil, indicando que desde la institución se les debe acompañar para que alcancen sus objetivos. Subrayó que Cáritas siempre ponía a la persona en el centro.
Para el conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González es fundamental la colaboración pública y privada en temas relacionados con la formación para intentar conseguir un puesto de trabajo. Destacó el programa puesto en marcha por su departamento para buscar la regulación de las personas que llegan desde el extranjero, “para que puedan trabajar”. Indicó que en la primera edición del programa se había alcanzado un 70% de contratos indefinidos. Agradeció la contribución de entidades como Cáritas y la empresas para desarrollar las acciones formativas para mejorar empleabilidad y la capacitación profesional de las personas con mayores dificultades de acceso al mundo laboral.
Tres décadas de formación
Antes de darle la palabra el coordinador del programa de Empleo e Inmigración de Cáritas Interparroquial, Miguel Fernández, el director de la entidad recordó que el programa que tienen en marcha lleva 30 años desarrollando su labor “con éxitos muy positivos”.
Miguel Fernández reivindicó que es necesario encontrar soluciones para que los emigrantes puedan trabajar, al tiempo que incidió en que son necesarios empleos más dignos.
En nombre de los alumnos que recibieron sus diplomas habló Richart Escalona, venezolano que realizó dos cursos a través de Cáritas y que ahora tiene un trabajo fijo. Agradeció tanto la acogida como la ayuda de Cáritas “sobre todo para las personas que llegamos aquí sin nada”, señalando que “ venimos a dar lo mejor que
tenemos”.Los alumnos inmigrantes formados proceden fundamentalmente de Venezuela, Colombia y Perú, y en los últimos tiempos se ha registrado un aumento de cubanos.
Por parte de las empresas colaboradoras con Cáritas–en total son 65- se dirigió a los asistentes Pablo Gutian, director del hotel ,que destacó la labor que lleva a cabo Cáritas para ayudar a las personas que más lo necesitan “siendo la mejor expresión de la Iglesia”.
El acto finalizó con la entrega de los diplomas a los alumnos asistentes.








