Todo preparado ya para que la mañana del 6 de enero comience con nervios, carreras por el pasillo y ojos muy abiertos en cientos de hogares de la diócesis. Zapatos bien colocados, cartas escritas con cuidado y una ilusión que, un año más, no se quede sin respuesta. Gracias a la solidaridad de la diócesis, los Reyes Magos volverán a pasar por todas las casas y mantener viva la magia.

Cáritas Diocesana de Santiago cierra así su Campaña de Navidad 2025 ayudando a que 1.336 niños y niñas de 637 familias despierten el día de Reyes con algún regalo esperándolos. Detrás de cada paquete hubo personas concretas que pensaron en ellos, que preguntaron qué les gustaba, que envolvieron con mimo y que hicieron posible que esa mañana fuera, al menos por unas horas, como la de cualquier otra familia.

En A Coruña, más de 900 menores de más de 400 familias recibirán sus regalos. En Santiago serán 350 niños y niñas de 180 familias y en Pontevedra y Arousa, 86 menores de 57 familias. Para muchos de ellos no se trataba solo de un juguete, sino de sentirse iguales, de no quedarse al margen de una tradición que se vive intensamente en la infancia.

Durante semanas, los pajes de Cáritas Diocesana, repartidos entre el voluntariado, entidades colaboradoras y personas anónimas, trabajaron con discreción para que la magia llegara a tiempo con la certeza de que un gesto sencillo puede marcar una diferencia enorme.

El equipo de Cáritas Diocesana de Santiago señala que “la magia de los Reyes Magos sigue viva cuando hay personas dispuestas a cuidarla. Cada regalo es una manera de decirle a un niño que no está solo y que alguien pensó en él con cariño. Esa es la verdadera magia que hace posible la noche de Reyes”

Esta iniciativa pone el broche final a la Campaña de Navidad 2025, con la que Cáritas en la diócesis de Santiago ha querido recordar que “vivir con dignidad no debería ser cuestión de suerte. La Navidad termina, pero las dificultades de muchas familias continúan, y por eso el acompañamiento de Cáritas sigue presente durante todo el año”.

Desde la entidad se “agradece profundamente a todas las personas que han hecho posible esta cadena de ilusión y se anima a seguir siendo pajes de la esperanza más allá de las fiestas, porque hay muchas mañanas del año en las que un pequeño gesto puede cambiarlo todo”.