El voluntariado de las Cáritas parroquiales de la Costa da Morte participó en el encuentro anual de voluntariado, celebrado en la rectoral de San Esteban de Cesullas. La jornada estuvo centrada en el trabajo de la Iglesia con personas en situación de especial vulnerabilidad vinculada a procesos de reintegración social, así como en el acompañamiento que favorece su inclusión en la comunidad.
En la sesión formativa participó Andrea Lago, trabajadora social de Cáritas, quien explicó en detalle la labor que se desarrolla en el Centro de Teixeiro y en el Centro de Inserción Social de A Coruña. Durante su intervención, abordó también el acompañamiento que realiza la entidad en las distintas fases del proceso de reintegración, subrayando que este continúa más allá de la estancia en dichos recursos y se prolonga durante la adaptación a la vida cotidiana.
También intervino Juan Antonio Pérez, voluntario del programa de viviendas de acogida temporal, quien compartió su experiencia directa en el acompañamiento a personas en proceso de reinserción, aportando una visión práctica del trabajo llevado a cabo desde el voluntariado.

Mensaje de reconocimiento y llamada al compromiso
Durante el encuentro, el administrador general de Cáritas Diocesana de Santiago, Ángel Dorrego, trasladó el saludo de la directora, Pilar Farjas, y expresó el agradecimiento de la institución al voluntariado por su dedicación y compromiso constante.
En su intervención, destacó el valor del acompañamiento a las personas en situación de exclusión, especialmente en contextos de especial vulnerabilidad, y subrayó que la labor de Cáritas se basa en la acogida, la escucha y el respeto a la dignidad de cada persona.
Dorrego recordó que la acción caritativa forma parte esencial de la identidad de la Iglesia y animó a mantener la esperanza ante los desafíos actuales, especialmente en lo relativo al relevo del voluntariado y la continuidad del compromiso comunitario.
Además, destacó la importancia de seguir construyendo comunidades acogedoras, donde cada persona pueda encontrar un espacio y aportar sus capacidades, señalando que la fuerza de Cáritas reside en la generosidad y entrega de quienes sostienen su labor cotidiana.
Cáritas Diocesana de Santiago cuenta con una amplia red de voluntariado que constituye el pilar fundamental de su acción social, acompañando cada año a personas en situación de vulnerabilidad a través de programas de inclusión, empleo, vivienda y apoyo a procesos de reintegración social.
Tras el espacio de diálogo e intercambio con las personas asistentes, la jornada continuó en el templo parroquial de San Esteban de Cesullas, donde se celebró una eucaristía presidida por el párroco D. Liller Alexander Carrillo. En la celebración se tuvo un recuerdo especial para las personas atendidas en este programa, así como para el proceso de las segundas oportunidades y la posibilidad real de reintegración social.
La jornada concluyó con una comida de confraternización entre los participantes, que permitió reforzar los vínculos comunitarios entre los distintos grupos de voluntariado de la comarca.









